Cumplimos 20 años: nuestra historia contada por el Mago More

Para continuar afrontando los desafíos de la infancia en África, recordamos lo que nos ha conducido hasta aquí

Ana Sendagorta enseña una foto de Pablo a los alumnos del colegio de Dokolo.
Ana Sendagorta enseña una foto de Pablo a los alumnos del colegio de Dokolo.

Alcobendas, 21 de septiembre de 2026. La Fundación Pablo Horstmann celebra su 20 aniversario. Su gran amigo, el conferenciante, presentador y monologuista, el Mago More, relata el origen de esta aventura solidaria:

«Hoy me extiendo un poco más de la cuenta, pero merece la pena.

Todos tenemos una historia.

Hoy te voy a contar la de Ana y Peter.

Ana es oftalmóloga y cirujana del Hospital Ramón y Cajal, y Peter es ingeniero.

Viven muy bien, holgadamente, porque se lo han currado.

Tienen 5 hijos y son muy felices.

Un buen día un misionero le pide a Ana ayuda para África y Ana le dice que sí.

Viaja hasta allí y vive en primera persona un mundo de desastres que hasta entonces desconocía.

Vuelve impactada.

Se lo cuenta a la familia y dos veces al año empieza a viajar a Turkana, en Kenia.

Los cinco hijos y Peter, su marido, empiezan a involucrarse con la aventura solidaria de su madre.

Primero, apañándose durante sus ausencias.

Y segundo, entendiendo que vivían en una burbuja de bienestar y reaccionando para colaborar.

De los 5 hijos, Pablo está especialmente orgulloso de su madre.

Pablo es bueno, alegre, entusiasta, empático y muy sensibilizado.

Todos los hermanos ayudan, pero Pablo es especial.

Un día, durante unas vacaciones en Mallorca, sucede algo inesperado.

Pablo tiene un accidente buceando y lo rescatan del agua inconsciente para reanimarlo.

Pablo fallece a los 12 años.

Llegan familiares y amigos.

Se vive un drama.

Todos apoyan a Ana y Peter entre llantos y abrazos.

Cuando todo el mundo se va, se quedan velando a Pablo, a su hijo, los dos solos.

Y llegan a la siguiente conclusión:

«Pablo tiene que seguir presente en nuestras vidas todos los días.

Él era el pegamento que unía todo.

Lo tenemos que tener siempre entre nosotros.

Que sea nuestra inspiración.

Tenemos que devolver toda su alegría y entusiasmo para que lo reciban otros niños en su nombre.

Vamos a destinar una quinta parte de nuestros ingresos, como si fuera un hijo más, para una fundación».

Y ese día, delante de su hijo de cuerpo presente, deciden crear la Fundación Pablo Horstmann.

Comenzaron hace 20 años la aventura de su fundación en la habitación de Pablo.

Hoy están en varios países.

Han escolarizado a miles de niños, les han dado educación.

Han salvado la vida a otros tantos miles, construido hospitales, formando a médicos y profesionales de la salud.

No me quiero extender, pero cada niño tiene una historia digna de contar.

Me emociona mucho su historia, porque ante un problema, decidieron canalizar su energía y transformarla en una auténtica oportunidad.

Hoy Pablo tendría 33 años. Yo no le conocí, pero de algún modo noto que está entre nosotros y creo que está más vivo que nunca.

Voy a tener el inmenso privilegio de aportar mi pequeño granito de arena presentando la Gala de Aniversario de 20 años de la Fundación.

Ya sé que el problema en África es infinito, pero si salvamos a un solo niño, ya ha merecido la pena.

Espero que este email nos ayude a reflexionar.

Si estás leyendo esto perteneces al 10% de la población más rica del planeta.

Cuando tengas un problema, convierte tu energía en algo positivo, se puede hacer.

Y si tienes oportunidad de ayudar, no lo dudes, es lo único que nos vamos a llevar de este mundo».

También puedes domiciliar tu cuota aquí.