La pediatra ha dedicado 12 años de su vida a llevar esperanza a las familias de Lamu, que se sentían «abandonadas»

Helena Navarro se formó en Pediatría en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada. Desde 2011 -recién terminada su residencia- y hasta 2023, ha ejercido como Pediatra y Directora Médica en el Hospital Pediátrico Pablo Horstmann de Anidan en Lamu, Kenia. Allí ha dedicado su talento, su tiempo y su amor incondicional a los niños y madres más vulnerables de la región, como pediatra, luchando contra la desnutrición infantil y también ayudando a las madres a resolver problemas de lactancia.
Desde que comenzó a trabajar en Kenia, la Dra. Helena Navarro descubrió que muchos protocolos aprendidos en España estaban fuera de contexto: faltaban pruebas diagnósticas, determinados tratamientos no estaban disponibles y algunas enfermedades llegaban en estados que difícilmente habría visto aquí. Ante esa realidad desarrolló lo que ella misma bautizó como “medicina creativa”: observar, escuchar y utilizar al máximo los recursos disponibles para encontrar una solución específica para cada paciente.
Descubrió que muchas de esas familias se sentían abandonadas, sin posibilidad de cuidar a sus hijos, de mitigar su hambre o de ofrecerles la mínima atención sanitaria
Pero, más importante aún, descubrió que muchas de esas familias tenían totalmente perdida la esperanza y su propia dignidad como seres humanos. Esas madres se sentían abandonadas, sin posibilidad de cuidar a sus hijos, de mitigar su hambre o de ofrecerles la mínima atención sanitaria. «Es algo demoledor», reconoce la Dra. Navarro. Por eso, para ella, lo realmente valioso para esas madres era sentirse escuchadas, acompañadas; saber que les importas y que vas a hacer lo posible –y a veces lo imposible- por ayudarlas, por curar a sus hijos. «Eso, simplemente, les cambia la cara, les devuelve la esperanza, su dignidad como persona», ha contado recientemente en una entrevista en el Podcast Noches de Radio.
Esa vuelta a la vida, a la sonrisa, a la esperanza, es lo más bonito que sigue viendo Helena Navarro en el Servicio de Pediatría del Hospital del condado de Lamu, que continúa visitando cada verano porque allí se ha quedado una parte importante de su corazón. Y es lo que también viven, con generosa implicación, todos los cooperantes de la Fundación en nuestros diferentes proyectos.
