La infancia recuperada de Halima

Tras 10 años de lucha contra una grave malformación intestinal, el programa SOS KIDS logró darle la segunda oportunidad que necesitaba

Fundación Pablo Horstmann
Halima junto a sus padres, la trabajadora social, Aisha, y las pediatras Helena Navarro (izqda) y Teresa Alvaredo (dcha) a su regreso a Lamu.

Gracias a la Fundación y a su programa de SOS KIDS, los niños más vulnerables con patologías complejas pueden ser operados en España. Un caso muy especial es el de Halima, paciente del Hospital Pediátrico Pablo Horstmann de Anidan en Lamu, que padecía una enfermedad crónica.

Llegó al hospital siendo un bebé de pocos días, con una malformación intestinal incompatible con la vida. Se le realizó una primera intervención muy básica de urgencia en Kenia, pero su vida seguía siendo demasiado frágil, con un intestino que no funcionaba bien y padeciendo malnutrición. La Fundación Pablo Horstmann estudió su caso en profundidad, y llegó a la conclusión de que era inoperable en Kenia.

Finalmente, cuando Halima tenía ya 10 años, se consiguió que viajara a España, donde se le realizó una primera cirugía en el Hospital Universitario La Paz de Madrid. Cuando la conocieron, los médicos españoles se sorprendieron de que siguiera con vida. De vuelta a Lamu, en su primera revisión en el hospital, Halima había ganado peso, estaba muy contenta y hasta chapurreó algunas palabras en español. Unos meses después, en 2025, regresó a Madrid para completar el proceso quirúrgico, que resultó un éxito.

La familia nunca dio por perdida a su hija, a pesar de que, en este contexto, una niña con una patología similar habría sido abandonada a su suerte

Durante todo ese proceso, su familia nunca dio por perdida a su hija, a pesar de que, en este contexto, una niña con una patología similar, con nulas posibilidades de sobrevivir, habría sido abandonada a su suerte. Y más aún si proviene de una familia tan pobre y alejada de un hospital como la de Halima. Pero, una vez más, la fe y el amor de una familia y el compromiso de la Fundación de cuidar cada vida como si fuera única, han conseguido recuperar una infancia que parecía perdida. Y dar a Halima un futuro que parecía impensable.