De pequeño abandonó el colegio por maltratos en su hogar. Ahora está más cerca de cumplir su sueño de ser electricista

19 de octubre de 2026. Ogwang Aaron tiene 17 años y este año ha conseguido acceder a educación secundaria. Para él y para su familia es un logro muy importante. Hace seis años dejó de asistir al colegio debido a la difícil situación que se vivía en su hogar. Con apenas 11 años, el pequeño Aaron veía a diario cómo su padre maltrataba físicamente a su madre. En este ambiente inestable y doloroso, Aaron pasaba la mayor parte del tiempo solo, sin la supervisión de un adulto.
En 2019, Goretty y su esposo, que habían creado una pequeña escuela en su aldea, hablaron con la madre de Aaron y acordaron acogerlo en su casa, considerándolo la mejor opción para que pudiera crecer en un ambiente adecuado y tener una oportunidad de futuro. Aaron se sumó a las clases que Goretty, profesora de primaria, había comenzado a dar bajo un gran árbol, sin medios pero con mucha ilusión. Una escuela provisional que luego se convertiría en todo un colegio, el Heritage Community School de Dokolo, gracias al compromiso de las familias y el apoyo de la Fundación Pablo Horstmann.
Entre los mejores estudiantes de su clase
En aquel momento Aaron estaba en 4º de primaria, aunque Goretty decidió bajarlo dos cursos para adecuarlo a su nivel. Aaron resultó ser un alumno aplicado, inteligente y, sobre todo, agradecido. Terminó 7º de primaria entre los cinco mejores estudiantes de su clase. Y ahora que ha conseguido acceder a Secundaria, un logro que hace años parecía imposible, también ve posible cumplir su sueño: ser electricista para llevar la electricidad a su aldea.
