Gracias a las becas de la Fundación Pablo Horstmann, los padres recuperan la esperanza en el futuro de sus hijos

Alcobendas, 2 de julio de 2026. El Colegio Dokolo vivió un momento histórico el pasado diciembre: se graduó su primera promoción de alumnos de Primaria. De los 21 estudiantes, 20 superaron con éxito los exámenes oficiales que les permiten acceder a la Educación Secundaria o a formación profesional. Para prepararse para este importante reto académico, los alumnos contaron con clases de refuerzo organizadas por el centro.
Sin embargo, en Uganda el paso a Secundaria es el momento de mayor abandono escolar ya que esta etapa educativa es muy costosa -con un promedio de 260 € anuales por estudiante-, una cifra inalcanzable para muchas familias.
Cuando un joven llega a Secundaria, se abre un camino que puede conducir a la universidad, al empleo cualificado y al liderazgo comunitario
Por este motivo, la Fundación Pablo Horstmann ha puesto en marcha un programa de becas parciales. En esta primera promoción, 19 alumnos matriculados en Secundaria han recibido un apoyo económico que cubre entre el 25% y el 75% de los costes, incluyendo la matrícula y material escolar. Las ayudas se asignan teniendo en cuenta la situación socioeconómica, el rendimiento académico y el compromiso de cada estudiante.
Confianza en sí mismos
“Al comprobar de lo que son capaces con la motivación y el apoyo adecuado, muchos alumnos que tenían pocas ambiciones por falta de confianza en sí mismos, han elegido estudiar en centros educativos más exigentes, ampliando así sus oportunidades de futuro”, explica Mercedes Hernando, gestora del proyecto.

Los alumnos han comenzado ya sus estudios en diferentes centros educativos, donde se encuentran en régimen interno debido a la lejanía con sus hogares.
“Los padres están profundamente agradecidos; algunos habían perdido la esperanza en que sus hijos pudieran seguir estudiando. Uno de ellos, Okwir Tadeos, que obtuvo la mejor nota en el examen de acceso, ahora es el número dos de su nueva clase”, destaca con orgullo Isaac Alele, director del proyecto.
Estas becas son una puerta abierta al futuro en un país donde solo 1 de cada 23 adultos tiene estudios universitarios. “Cuando un joven llega a Secundaria, se abre un camino que puede conducir a la universidad, al empleo cualificado y al liderazgo comunitario, multiplicando las oportunidades de desarrollo para toda la comunidad de Dokolo”, concluye Hernando.
