William, con una grave cardiopatía congénita, salva la vida «in extremis»

La formación especializada del personal de Lamu y las donaciones de SOS KIDS han contribuido a su curación

Alcobendas, 11 de febrero de 2026. La primera Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica y Neonatal de Lamu -inaugurada el pasado mes de julio-, ya está en pleno funcionamiento y han ingresado 11 niños, evitando su derivación a otros condados.

«En un entorno donde antes no existía ninguna atención pediátrica, que hoy se puedan tratar incluso niños críticos es realmente un sueño hecho realidad”, afirma Ana Sendagorta, presidenta de la Fundación.

Uno de estos pacientes ha sido William, de tres años, gravemente enfermo con una cardiopatía congénita -tetralogía de Fallot-, que ha permanecido casi dos meses ingresado en la UCI, experimentando frecuentes crisis hipóxicas (falta de oxígeno en la sangre), que son potencialmente mortales.

William procede de Tana River, un condado vecino dónde hace casi un año, en otro centro sanitario les informaron de que la condición de su hijo podía ser de origen cardiaco y, por tanto, necesitaba una ecografía del corazón. Pero la familia no la podía costear. Meses después, un amigo les habló del Servicio de Pediatría Anidan Pablo Horstmann del Hospital del condado de Lamu, donde la Fundación ofrece este servicio gratuitamente ya que dispone de un equipo médico local capacitado para la realización de ecocardiografías, cuyas imágenes se envían a España para su valoración.

De esta manera, la madre decidió emprender el viaje hasta Lamu. Allí, gracias al apoyo de la telemedicina y al trabajo conjunto entre equipo local y especialistas en España, fue posible llegar al diagnóstico de tetralogía de Fallot.

«Su madre me hizo una sola pregunta: «¿Es curable la enfermedad de mi hijo?». En mi mente, la respuesta fue: «Depende de dónde hayas nacido»

En ese momento, el equipo comenzó a explorar opciones quirúrgicas para William. Obtuvieron la aceptación para operarlo en España, pero consideraron que no estaba lo suficientemente estable para volar con seguridad. También barajaron enviarlo a Tanzania o Uganda, pero finalmente descartaron estas opciones.

Todo el equipo estaba profundamente preocupado. «Un día, William sufrió un episodio que duró más de cinco horas. Fue extremadamente aterrador, sentimos que podíamos perderlo en cualquier momento«, cuenta la Dra. Perin, que cada año viaja a Lamu para realizar una campaña de cardiología pediátrica.

william padece cardiopatía y es derivado para operación gracias al programa sos kids
El equipo de Lamu despidiendo a William y a su madre minutos antes de emprender el viaje

«En ese momento su madre me expresó su desesperación y me hizo una sola pregunta: «¿Es curable la enfermedad de mi hijo?». En mi mente, la respuesta fue: «Depende de dónde hayas nacido», pero lo que le dije fue: «Sí, es curable y estamos haciendo todo lo posible por encontrar una opción quirúrgica», cuenta Perin.

Por fin, el pasado 30 de enero apareció una posible opción en el Hospital Tenwek, en el condado de Bomet, en las antípodas de Lamu. «Cuando los contactamos, nos informaron de que se había programado una campaña de cardiología para la semana siguiente, pero que los pacientes ya habían sido seleccionados de una lista de espera y que William solo podría ser considerado si su caso era una verdadera emergencia«, explica Francesca.

El equipo envió todas las ecografías y el informe médico, y accedieron a evaluarlo. Finalmente, el pasado 2 de febrero William puedo viajar en ambulancia, acompañado por su madre, el Dr. Solomon y Javier, enfermero pediátrico. «Fue un viaje increíblemente largo y agotador: 15 horas en un espacio muy pequeño y móvil. William sufrió episodios de hipoxia, pero se controlaron con éxito», relatan.

Cuando por fin llegaron a Bomet, el Dr. Solomon tuvo que abogar enérgicamente para que William fuera aceptado como caso de emergencia. Pero en cuanto lo valoraron, se dieron cuenta de la urgencia del caso y saltó la lista de espera. William fue el primer niño en ser operado y la cirugía ha sido un éxito.

Gracias a las donaciones de SOS KIDS

Pero todos estos esfuerzos hubieran sido en vano sin la ayuda de los donantes del programa SOS KIDS, ya que el transporte en ambulancia de William, el ingreso y la operación ascienden a una cantidad que no entra dentro de los gastos ordinarios del proyecto y que se han podido financiar gracias a los pequeños donantes del programa SOS KIDS.

«Este caso demuestra cómo el equipo de la Fundación ha ofrecido a este niño y a su familia la oportunidad que todo niño merece. Al ver las fotos del viaje, una se pregunta cómo esta madre soportó un trayecto así, cargando con su hijo a la espalda. Y también se puede apreciar la mirada del Dr. Solomon, profesional y llena de cariño. Estoy profundamente agradecida de formar parte de este equipo. Como siempre decimos: Solo por uno», confiesa la cardióloga.

william, con cardiopatía congénita, operado con éxito
William tras la operación de su tetralogía de Fallot.